Hechos reales.

Primero está la vida. Con sus altas y sus bajas, sus pestes y sus olores, sus virtudes y defectos, codicia, amor, bondad, paradojas subjetivas, desgracias, aburrimiento… en fin, la vida.

Después está el escritor. Con hambre, cansancio, con y sin musas, intereses, amores y desamores, días buenos y días malos… en fin el escritor.

Después está el editor. Con metas, ambiciones, un salario, un equipo, un jefe, criterios, reglas, ortografía, gramática, estilo.

Después está la casa editorial y su necesidad de un producto.

Después viene el productor, el guionista, el director, los actores, los efectos especiales, la publicidad, el estudio de cine… en fin Hollywood.

Y al final, muy al final… estamos nosotros llorando frente a la pantalla y atónitos con una historia tan completamente asombrosa que está basada en hechos reales.

Un pedacito de mar…

Hoy fui a almorzar al Fresh Market. Un lugar lleno de comida “sana” y gente pija. Me sentía tan relajado cuando salí (es el efecto normal de la combinación: comida organica + gente pija) que decidí irme a almorzar a un parque. Un parque limpio, lleno de verde y sombra con ardillas incluidas. Después fui a ver el mar, una necesidad que descubrí que tengo desde que no puedo ver el mar desde el techo de mi casa…

Estaba sentado en el banco disfrutando mi pedacito de mar cuando se acercó caminando un matrimonio de esos que rondan los 60 pero se tratan como si tuvieran 18. Tomados de la mano se acercaron aún más al mar. Se pararon en las rocas y miraron. Uno apoyado en el otro. Eran latinos, caribeños tal vez… Ella, con la mano sobre los ojos, buscaba algo en el horizonte, algo que no se podía ver con los ojos y que nunca encontró. Estuvieron 2 minutos… sin hablar apenas y después le dieron la espalda al mar recorriendo el camino de vuelta. Ella iba tarareando, bien bajito, un bolero.

PD: Marian perdóname por robarte el título…

La lucha…

Antes las corporaciones se conformaban con tener clientes. Ahora quieren usuarios. Un cliente no es leal, un usuario puede llegar a ser leal. Con un cliente se tiene una relación de negocios, afable, serena, pero con las cuentas claras y un poco a la defensiva. Con los usuarios se tiene una relación afectuosa, de amor, o amor-odio. Uno no es cliente Linux o cliente Mac… Uno es usuario Linux o usuario Mac.

Antes las corporaciones solo querían un poco de tu dinero. Era una relación simple y descomplicada… Ahora las corporaciones quieren conocerte mejor (a ti, a tus hijos, a tu esposa, tu suegra, la mascota), analizarte… Tu y ellas cenando, a media luz… con unas copas de vino.

Las corporaciones ahora no quieren clientes, se conforman a veces con usuarios y aspiran a convertirte en fanboy…

Hay una lucha por la mente de los hombres. El dinero, al fin y al cabo, no es tan importante.

Artwork Copyright Joey Havlock. http://havlock.com/