Primero está la vida. Con sus altas y sus bajas, sus pestes y sus olores, sus virtudes y defectos, codicia, amor, bondad, paradojas subjetivas, desgracias, aburrimiento… en fin, la vida.
Después está el escritor. Con hambre, cansancio, con y sin musas, intereses, amores y desamores, días buenos y días malos… en fin el escritor.
Después está el editor. Con metas, ambiciones, un salario, un equipo, un jefe, criterios, reglas, ortografía, gramática, estilo.
Después está la casa editorial y su necesidad de un producto.
Después viene el productor, el guionista, el director, los actores, los efectos especiales, la publicidad, el estudio de cine… en fin Hollywood.
Y al final, muy al final… estamos nosotros llorando frente a la pantalla y atónitos con una historia tan completamente asombrosa que está basada en hechos reales.

