Estrategia de consumo geek

1. Pedirle a gritos a las compañías que reduzcan el precio de sus “juguetes” y que las compañías  en cuestion cubran sus costos con publicidad o con servicios agregados.

Una vez logrado esto.

2. Desarrollar o estimular la creación de mecanismos para bloquear la publicidad, obtener un servicio (preferiblemente de la competencia) más barato o, de ser posible, el mismo servicio totalmente gratis.

Si las compañías protestan e implementan contramedidas…

3. Decir que están en su derecho de hacer con sus “juguetes” lo que quieran. Para esto utilizarán toda su maquinaria propagandística: blogs, redes sociales, youtube, “word of mouth” y “evangelismo”. (La utilización de las palabras “libertad”, “open” y “free software” contrapuestas a “propietario”, “cerrado” y “monopolio” son vitales en esta tarea)

Si las compañías persisten y además alcanzan éxito comercial vendiendo “juguetes” a “the non-geek crowd”

4. Redoblar el uso de la propaganda. Desarrollar herramientas que permitan a los “non-geeks” la “liberación” fácil de la “tiranía corporativa”. Cambiar la dependencia del usuario a una compañía por la dependencia a una comunidad dirigida por unos cuantos que tienen el conocimiento y gozan del “respeto” necesario.

Cuando el “juguete” pierda su actualidad y su precio descienda a un valor razonable.

5. Utilizarán todos los medios a su disposición para “informar” al público de que no se deje engañar ya que no vale la pena pagar esa suma (justa) por la versión X cuando la versión X.X, que será mucho mejor, está a punto de salir.

Cuando salga el nuevo “juguete”. Empieza todo de nuevo.

Los geeks forman parte de una agencia publicitaria global que es usada por las compañías de manera gratuita (en ocasiones), aportando reportes, ideas, y nuevos clientes. Todo a cambio de juguetes nuevos.

Hechos reales.

Primero está la vida. Con sus altas y sus bajas, sus pestes y sus olores, sus virtudes y defectos, codicia, amor, bondad, paradojas subjetivas, desgracias, aburrimiento… en fin, la vida.

Después está el escritor. Con hambre, cansancio, con y sin musas, intereses, amores y desamores, días buenos y días malos… en fin el escritor.

Después está el editor. Con metas, ambiciones, un salario, un equipo, un jefe, criterios, reglas, ortografía, gramática, estilo.

Después está la casa editorial y su necesidad de un producto.

Después viene el productor, el guionista, el director, los actores, los efectos especiales, la publicidad, el estudio de cine… en fin Hollywood.

Y al final, muy al final… estamos nosotros llorando frente a la pantalla y atónitos con una historia tan completamente asombrosa que está basada en hechos reales.

2.0

En el fin del mundo hay un pais que no quiere despertar, lo recorren un elefante que murmura versos, fantasmas, extraterrestres, gente. Todos gritan y  ríen en eterna discusión montados en las alas de pájaros azules. Un carnaval de ideas y amistad…

Un pedacito de mar…

Hoy fui a almorzar al Fresh Market. Un lugar lleno de comida “sana” y gente pija. Me sentía tan relajado cuando salí (es el efecto normal de la combinación: comida organica + gente pija) que decidí irme a almorzar a un parque. Un parque limpio, lleno de verde y sombra con ardillas incluidas. Después fui a ver el mar, una necesidad que descubrí que tengo desde que no puedo ver el mar desde el techo de mi casa…

Estaba sentado en el banco disfrutando mi pedacito de mar cuando se acercó caminando un matrimonio de esos que rondan los 60 pero se tratan como si tuvieran 18. Tomados de la mano se acercaron aún más al mar. Se pararon en las rocas y miraron. Uno apoyado en el otro. Eran latinos, caribeños tal vez… Ella, con la mano sobre los ojos, buscaba algo en el horizonte, algo que no se podía ver con los ojos y que nunca encontró. Estuvieron 2 minutos… sin hablar apenas y después le dieron la espalda al mar recorriendo el camino de vuelta. Ella iba tarareando, bien bajito, un bolero.

PD: Marian perdóname por robarte el título…

La lucha…

Antes las corporaciones se conformaban con tener clientes. Ahora quieren usuarios. Un cliente no es leal, un usuario puede llegar a ser leal. Con un cliente se tiene una relación de negocios, afable, serena, pero con las cuentas claras y un poco a la defensiva. Con los usuarios se tiene una relación afectuosa, de amor, o amor-odio. Uno no es cliente Linux o cliente Mac… Uno es usuario Linux o usuario Mac.

Antes las corporaciones solo querían un poco de tu dinero. Era una relación simple y descomplicada… Ahora las corporaciones quieren conocerte mejor (a ti, a tus hijos, a tu esposa, tu suegra, la mascota), analizarte… Tu y ellas cenando, a media luz… con unas copas de vino.

Las corporaciones ahora no quieren clientes, se conforman a veces con usuarios y aspiran a convertirte en fanboy…

Hay una lucha por la mente de los hombres. El dinero, al fin y al cabo, no es tan importante.

Artwork Copyright Joey Havlock. http://havlock.com/